48 Horas en Portland

Publicado el 29 marzo 2016

¿Pensando en reservar un albergue en Portland? No te culpamos. Es una de las ciudades más bonitas de Estados unidos, e increíblemente receptiva con los mochileros.   Laura Harker, asistente del editor en Slow Berlin, ha estado allí recientemente – le hemos pedido algunos consejos para un fin de semana lleno de diversión…

Portland, la ciudad más grande de Oregón es conocida como un paraíso para los pensadores liberales, hípsters y cervecerías artesanales. La zona del centro está repleta de alojamientos, no está dispersa por lo que es muy fácil de recorrer a pie, además la ciudad tiene uno de los mejores sistemas de transporte público de Estados Unidos, lo que te permitirá conocer bastante en solo dos días.

Día uno

Mañana: Empieza el día con una dosis de azúcar en la emblemática Voodoo Doughnuts en Old Town. Esta panadería que funciona 24 horas al día en ocasiones tiene filas en la puerta, incluso en las primeras horas del día. La ecléctica decoración es tan excesivamente dulce como los donuts del mostrador, que van desde simples donuts de nata hasta otros cubiertos con cereales para desayunar.

Hostales y Albergues - Voodoo Doughnut
© Copyrights: Kenny Louie

Durante el día: Para bajar las calorías, dirígete a la orilla del río Willamette. Localizado en la rivera encontrarás el Parque Tom McCall Waterfront , donde se celebra durante los fines de semanas el Mercado sabatino de Portland (Portland Saturday Market) donde podrás conseguir obras de algunos de los mejores artesanos del Noroeste del Pacifico.

Artistas callejeros cautivan a las multitudes, y los puestos de comida (food trucks) te ofrecen una forma económica de comer bien. Después puedes disfrutar de las vistas y sonidos de la ciudad paseando por el río Willamette—cruzando los puentes de Hawthorne y Steel para completar sin prisas un circuito de unas 3 millas.

Hostales y Albergues - Puente Hawthorne
© Copyrights: Stuart Seeger

Noche: Pok Pok es uno de los mejores sitios en Portland para cenar. Su restaurante en el Distrito sureste tiene un ambiente destartalado que combina perfectamente con la comida callejera tailandesa. Si olvidas reservar, puede que tengas que esperar mucho tiempo, pero mientras tanto puedes probar el vinagre para beber en la zona de barra del restaurante (Whisky Soda Lounge), seguro que te sorprenderá su potente sabor.

Día dos

Mañana: Empieza tu segundo día con un buen café cerca del centro de la ciudad en Case Study Coffee Roasters y después de tu dosis de cafeína, dirígete a la mundialmente famosa Ciudad de los Libros de Powell. La librería independiente más grande del mundo, la tienda principal de Powell’s Books’ ocupa una manzana entera entre el centro de la ciudad y el distrito llamado ‘The Pearl’. Te puedes pasar horas y horas buscando en las tres plantas llenas de libros, periódicos y revistas, especialmente si te detienes en su cafetería, que sirve café de uno de los tostadores más importantes de Portland, World Cup Coffee.

Hostales y Albergues - La Ciudad de los Libros de Powell
© Copyrights: Peyri Herrera

Durante el día: Súbete al tren MAX y dirígete al Parque Washington . Este gran parque urbano es donde se encuentra el Zoológico de Oregón así como un colorido jardín de rosas, dos museos y los muy populares jardines japoneses.

Sube hasta la Mansión Pittock para disfrutar de una visita guiada del castillo de estilo renacentista francés o simplemente para aprovechar las fabulosas vistas de toda la ciudad hasta las montañas Cascade cubiertas de nieve.

Hostales y Albergues - Jardines japoneses
© Copyrights: Paul VanDerWerf

Noche: Portland es seria respecto a sus cervezas artesanales – hay 50 cervecerías solo en la ciudad – así que tomarse algo en una de los muchos pubs cerveceros es algo que no debes dejar de hacer. Los clientes usualmente pueden pedir ‘tablas de degustación’ que incluyen cerca de ocho muestras de diferentes cervezas por $8-13. La cervecería Ecliptic Brewery en el distrito sureste es una de las más nuevas incorporaciones a la escena de la cerveza artesanal, y ofrece curiosos brebajes como una cerveza elaborada con zumo de uvas Pinot Noir.